Sal de mi cabeza antes de que haga lo que sé que es mejor para ti.
Sal de mi cabeza antes de que escuche todo lo que ella me dijo.
Sal de mi cabeza antes de que te demuestre cuánto te quiero.
Sal de mi cabeza antes de que acabe de escribir este poema.
Pero un poema nunca está realmente acabado.
Solo deja de moverse.